Por qué prefiero los Airgamboys a los Clicks de Playmobil

Me da un poco de rabia tener que explicar esto porque, las cosas como son, nadie con dos dedos de frente tiene la menor duda: los Airgamboys son mucho mejores que los clicks.

El tamaño

Los clicks son como los parientes de los Airgamboys que han vivido la postguerra. Cuando yo era pequeño nuestros abuelos eran bajitos y andaban con las piernas arqueadas y decían que era por eso de la guerra y la postguerra que es una especie de prórroga de la guerra en la que se come fatal.

Tú ves un click al lado de un Airgamboy y es que no hay color, de verdad. Parecen Juninho y Vieri.

La cara

Bueno este no es el fuerte de ninguno de los dos. Tiene cara de aquellos muñecos que eran solo ojos y boca, los acid aquellos de hace unos años.

A favor de los Airgamboys juega que ellos tienen nariz y los clicks como que no gastan este tipo de apéndices. De orejas no hablamos, debe ser especialmente difícil hacer orejas pero no se me ocurre la razón. Otra cosa que me gusta es que hay Airgamboys que no tienen cara de persona: hay esqueletos, demonios, monstruos, aliens… el abanico que cubre es bastante amplio y da mucho juego para el ídem.

Ah, un punto negativo de los Airgamboys en lo de la cara es que suelen tener pecas. Las pecas no son nada épicas en un submarinista, un astronauta o un soldado confederado. Los aliens no tienen pecas, eso está bien, porque yo he visto uno cerca de Zamora y no tenía pecas aunque andaba raro y llevaba un bastón.

El pelo

Todos los clicks acaban calvos de una manera muy perturbadora. No son calvos como Dertycia que no me parecería mal, son calvos pero sin cerebro ni nada porque ESTÁN HUECOS.

El pelo de los clicks es una porquería mayúscula, cuando les quitas una gorra (o no te quiero contar un casco de piloto) el pelo va detrás.

Los Airgamboys también están calvo-huecos pero llevan un bisoñé que me hace gracia. Es como el pelo del cobrador del seguro de los muertos pero sin tener las patillas blancas.

Si fuera por el pelo yo me compraría un Geyperman, un Madelman o directamente un mono.

Las manos

Una porquería en ambos casos. No parecen manos ni nada, son unos ganchitos en los que se pueden encajar los accesorios. En los Airgamboys, por lo menos, se intuyen los dedos pero es que en los clicks no se han molestado.

Si fuera por las manos yo me compraría un Geyperman, un Madelman o directamente un mono. Los monos tienen cuatro manos con lo que podrían tocar la sinfonía número 3 de Brahms a cuatro manos ellos solos, pero no les dejan entrar en el conservatorio por miedo a que los puestos de pianista se reduzcan a la mitad así que se limitan a colgarse de las ramas y tocarse sus partes.

Las extremidades

Encajan todas haciendo «click», las de los Airgamboys también aunque deberían hacer «airgam» pero eso no es una onomatopeya ni en euskera.

Los brazos y las piernas se salen bastantes veces. Algunos accesorios como petos, capas y armaduras se tienen que poner sacando las piernas o la cabeza. La de los Airgamboys es una bola con una salchicha de cóctel al final. No he ido a tantos cócteles pero nunca he visto esas salchichas en persona. Si he visto langostinos pelados y metidos en una copa con mayonesa, pero no se parecen nada a un muñeco.

Los accesorios

Aquí hay un poco de empate porque todos son bastante molonguis. Barcos piratas, fuertes de vaqueros, naves espaciales… pero no hay ministerios ni oficinas. Yo me compraría la oficina si saliera.

No hay empate del todo porque los Airgamboys de fútbol son lo más de lo más. Estaban todos los equipos de primera como el Atleti, Valencia, Betis y las Selecciones Nacionales.

 

Pues oye

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